
El ser se revela como trascendencia al hombre que lo busca en su palabra, su logos, DIOS. La investigación no puede concentrarse únicamente en el aspecto intelectual, ya que el amor anima al alma hacia la verdad. El amor fraterno y la caridad cristiana son el reflejo en la tierra del amor de Dios. La verdad se revela al hombre por la fe y la razón.
Al no aceptar de Platón la preexistencia del alma, San Agustín desecha de aquel la teoría de la reminiscencia, explicación que pretende explicar el deseo de bascar la verdad por el contacto anterior del alma con la misma. Dios ilumina toda la verdad y el alma la entiende del mismo modo en que podemos ver los objetos cuando son iluminados por el astro solar. En los soliloquios afirma "Las potencias del alma son como los ojos de la mente; y los axiomas y verdades de las ciencias se asemejan a los objetos ilustrados por el sol para que puedan ser vistos, como la tierra y todo lo terreno. Y Dios es el sol que los baña con su luz".1.
1. Soliloquios, 1,6.
Al no aceptar de Platón la preexistencia del alma, San Agustín desecha de aquel la teoría de la reminiscencia, explicación que pretende explicar el deseo de bascar la verdad por el contacto anterior del alma con la misma. Dios ilumina toda la verdad y el alma la entiende del mismo modo en que podemos ver los objetos cuando son iluminados por el astro solar. En los soliloquios afirma "Las potencias del alma son como los ojos de la mente; y los axiomas y verdades de las ciencias se asemejan a los objetos ilustrados por el sol para que puedan ser vistos, como la tierra y todo lo terreno. Y Dios es el sol que los baña con su luz".1.
1. Soliloquios, 1,6.